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  Preparando El Banquete La servilleta    
  Arreglo de la mesa El arte de saber comer    
  Colocación correcta de los cubiertos Palillos o mondadientes    
  Colocación de vasos y copas Diferencias entre Cava y Champagne (Vinos espumosos pero distintos)    
  Sirviendo el vino Tipos de cubiertos    
         
         
 
 
 
          Hay un dicho bastante acertado que reza así:  " Los buenos modales juntan caudales y abren puertas principales"
 
Aunque para algunas personas las normas de etiqueta parecen del pasado, el comportamiento y los buenos modales siguen estando presentes y es importante tener conocimiento de ellos para saber desenvolvernos ya que reflejará nuestro nivel de educación. 

 

Preparando un banquete

Elegancia es sinónimo de sobriedad

Los banquetes en la actualidad son más sencillos que hace veinte años. Ha desaparecido la mesa sobrecargada de diez o más platos distintos, y los menús modernos resultan más ligeros y sencillos. Ya los invitados no caminan marchando hacia el comedor, y muchas de las costumbres ceremoniosas cayeron en desuso

La invitación al banquete debe ser enviada por lo menos con diez días de anticipación a la fecha fijada.  La hora generalmente acostumbrada para los banquetes es a las ocho, o las ocho y media de la noche, aunque sigue siendo normal  entre siete y nueve.
 

Debe tenerse mucho cuidado al escoger a los invitados, para lograr que todos se encuentren a gusto  y puedan intercambiar opiniones que les interese mutuamente.
Es de muy mal gusto invitar al marido sin la esposa, o viceversa.
 

Según Liliam Eichler, (Nuevo libro de etiqueta), la vajilla y la plata dependen del menú, pero sin olvidar nunca que la mesa bien puesta tiene el menor número posible de piezas. Es de muy mal gusto recargar la mesa con adornos excesivos, flores y otras cosas estorbosas. Casi resulta innecesario decirle, pero los cubiertos deben estar bien limpios y pulidos, la mantelería albeante y bien planchada y el cristal centelleante. El mantel debe colocarse cuidando que la raya del centro, corra exactamente a la mitad de la mesa.


Con respecto a la comida, no es aconsejable brindar comidas típicas para una cena elegante , más bien es recomendable la comida internacional, más fácil de comer y mejor presentación, no significa que no puedan llevar ingredientes típicos

 

 

 

 

 

Arreglo de la mesa

La personalidad de la señora de la casa se refleja en su plata, la mantelería, la vajilla y el cristal de la mesa. Si la anfitriona tiene buen gusto, el arreglo de su mesa lo dirá. Si aquélla sabe todo lo que es correcto y lo que resulta inconveniente, todo saltará a la vista en la mesa y en los muebles en general de su casa.

La mesa debe estar totalmente preparada cuando llegan los primeros invitados. Bajo ningún concepto se les hará esperar mientras se terminan de poner los utensilios en ella.
 

Los elementos básicos decorativos en la mesa son las flores y las velas

Si utilizamos centros de mesa con flores deben ser naturales y sin aroma o lo menos posible para no interferir con el olfato que debe estar libre para la comida. Esto es, porque el aroma de las flores puede interferir con el de la comida y bebida que se va a servir


Cuando se ponga el centro de la mesa, hay que recordar que los invitados deben verse las caras, y que resulta mejor que un centro de mesa con muchos adornos y numeroso follaje, un tazón plano con flores o frutas, y a los lados candeleros de plata o de vidrio; por supuesto si se tienen.
 

Las velas deben ser blancas, beige o marfil, de cera virgen y sin aroma, y el momento de encenderlas debe ser cuando lleguen a la mesa todos los invitados, nunca antes. Si se colocan en candelabros, estos deben ser sencillos

Por último, es importante no olvidar que el centro de mesa elegido deberá combinar a la perfección con la mantelería, vajilla y cristalería elegida.
 

El mantel debe ser de color claro o pastel si es de día pero si es de noche  debe ser blanco. Nunca s ecolocan manteles individuales.

El primer plato, por lo general la sopa, se sirve directamente en el plato. Cuando se quita el plato de la sopa para hacer lugar al del pescado, se quita también el de servicio. Al pescado sigue el plato principal, y al principal, la ensalada.

Debe quedar cuando menos un espacio de cuarenta a cincuenta centímetros entre cada invitado. Esto se llama "cubierto", y cada cubierto debe estar claramente marcado con su plato de servicio

Todo servicio se comienza por la izquierda. Cuando es necesario rellenar los vasos, se hace por la derecha. Los platos pueden retirarse por la derecha o por la izquierda, como resulte más conveniente. No deben quitarse amontonados, sino de uno en uno.

Antes de servir los postres, debe limpiarse la mesa de migas, platos, saleros y pimenteros. Las migas se retiran con una servilleta arrojándolas en un plato. En seguida se pone en su lugar el plato para el postres con su correspondiente cuchara o tenedor, situándose al mismo tiempo un cío a la derecha de cada invitado. Cuando haya fruta después del postre, el cío se lleva con el plato de la fruta.

No se ponen ceniceros en la mesa

Cuando termina la comida, la anfitriona indica simuladamente a las señoras que deben abandonar la mesa, pasando a la sala donde el mayordomo o la doncella sirven café y licores. Los hombres pueden seguir a la mesa charlando y fumando, o pasar al fumador o al despacho del señor de la casa. En todo caso, se les llevan tabacos y licores a donde se encuentren.

                   
                                      

 

Colocación correcta de los cubiertos

Las reglas para la colocación de los cubiertos son muy sencillas,   la cuchara o el tenedor que vayan a usarse primero, se colocan lo más alejado del plato y las otras piezas en el orden en el que vayan a ser usadas

- Los cubiertos se colocan en hileras parejas sobre la mesa a 2 1/2 cm del borde y  3 ó 4 cm de distancia del plato 
- E l cuchillo se coloca a la derecha del plato, con el filo hacia adentro
- El cuchillo o paleta para el pescado se coloca a la derecha
- La cuchara se coloca a la derecha del cuchillo con la concavidad hacia arriba
- El tenedor se coloca a la izquierda del plato, con las puntas hacia arriba. 
- El tenedor de postre se coloca a la izquierda o en la parte superior del plato con
   el mango hacia la izquierda;  en otras ocasiones solo se ponen en el momento
   de servir los postres.

- La cuchara del café se coloca en la parte superior con el mango hacia la derecha
  o se presenta con el café
- Los cubiertos se colocan en el orden de los alimentos que se servirán

Por lo general no se ponen platos con pan y mantequilla en los banquetes, pero en caso de querer hacerlo, se colocarán cerca de la punta del tenedor, con el untador de la mantequilla colocado horizontalmente a través del borde inferior.


 

Colocación de vasos y copas

- Los vasos de agua se llenan poco antes de anunciar la cena y se colocan arriba de la punta del cuchillo,
   los otros  vasos y copas quedarán a la derecha.

- Los vasos y las copas se colocan del lado derecho

- La copa de agua es la única que debe estar con el líquido al sentarnos a la mesa

- Las copas de vino se llenarán a medida que se vaya sirviendo el plato que le corresponde al vino

- Los vasos y copas de vinos no deben contener m
as de las tres cuartas partes del líquido.

- El orden de las copas será, empezando de izquierda a derecha: primero la copa de agua, luego la de vino
  tinto y después la de vino blanco; entre estas dos últimas, un poco más atrás, se colocará la de cava o
 champagne.
 


 

           Sirviendo el vino
 

La Champagne es la bebida para celebrar por excelencia,  pero para disfrutarla hay que tener cuidado en la manera de servirlo
 

Para servirlo, lo primero que se debe saber es que la Champagne se debe servir fría, entre 8º y 10º es lo ideal. Para lograr esta temperatura lo mejor es meter la botella dentro del refrigerador unas 3 horas antes de ser servido. Pero si no se cuenta con mucho tiempo existe una buena técnica para enfriarla: coloca la botella en una cubetera y agrega una capa de hielo en el fondo.

 

Una vez hecho esto rocía algunas cucharadas de sal. Posteriormente, repite esta operación de hielo y sal hasta cubrir el cuello de la botella. Para terminar, añade agua hasta cubrir el hielo. Si lo haces bien dentro de 10 minutos la botella estará fría. Por ningún motivo metas la botella en el freezer buscando enfriarla de forma rápida, pues esto mataría el vino y las burbujas.

Para servir la Champagne usa una cubetera con hielo para llevarla a la mesa. Así la botella se mantendrá a temperatura óptima por lo menos unos 30 minutos más. Para abrir la botella debes abrir el papel metalizado en forma circular, luego coloca el dedo pulgar sobre el corcho y retira el precinto. Con el dedo pulgar sobre el corcho, toma la botella con la otra mano desde abajo y gira la misma desde allí para descorchar. No se debe girar el corcho sino la botella, y ésta debe estar inclinada a 45 grados. Por último retira el corcho sin ruido; apenas puede haber un pequeño soplido y a los 3 segundos se sirve en la copa.

Las mejores copas para servir el Champagne son aquellas altas y finas, otra opción son las clásicas de boca ancha. Ambos tipos impiden la inmediata expansión de las burbujas y conservan todo su perfume. Con respecto a su conservación, las botellas deben reposar acostadas para que el corcho, en contacto con el líquido, impida todo intercambio con el exterior. Si la botella está de pie, el tapón pierde elasticidad y facilita fugas de gas, así como de aromas. Las botellas deben estar resguardadas de la luz y deben conservarse en lugar fresco, sujeto a mínimas variaciones de temperatura.  (Tomado de www.descorchado.murke.net)

 
Para servir el vino, la botella debe agarrarse por el centro y no por el cuello ni la base,
y al servir, esta no debe rosar el borde de la copa


Cada bebida se servirá de una forma distinta:
El vino se sirve por el lado derecho el comensal.
El Vermut dulce se sirve en vaso corto y ancho, no se debe servir en vaso alto.
El Martini en copas de Martini (o vaso ancho).
Las bebidas alcohólicas largas como Gin-Tonic, Whisky con Soda.o agua se sirven en vasos altos.
Si se toma en las rocas (sólo con hielo) se sirven en vasos anchos cortos.
El Bloody Mary (zumo de tomate), se sirve en vaso corto ancho.
Los refrescos se deben servir en vaso alto.
El cava y otras bebidas burbujeantes se servirán en copas con vaho, el vaho se consigue metiendo las copas un poco de tiempo en el congelador

Ver tipoo de copas

 

 

Diferencias entre Cava y Champagne (Vinos espumosos pero distintos)

El Champagne se trabaja con tres tipos de uva: chardonnay, pinot noir y pinot meunier. La pinot noir es la más abundante y una de las curiosidades del champagne es que es un vino blanco espumoso de segunda fermentación elaborado con un alto porcentaje de uva tinta, porque la pinot noir como su nombre indica es tinta. Cuando un champagne se elabora exclusivamente con chardonnay se dice que es un "blanc de blancs", algo así como un superblanco.

La zona de Champagne está situada cerca de París, en torno a la localidad de Reims. El clima es atlántico, lluvioso y frío.
Las uvas en Champagne tienen mayor acidez y salen con poco grado, por lo que es necesario "chaptalizar", es decir añadir azúcar para lograr más grado.

Se elabora en un clima atlántico, lluvioso y frío

Debido al clima, en Champagne acostumbran a hacer mezclas con vinos obtenidos en vendimias diferentes


Cava

Las 3 uvas empleadas son uvas blancas

En un cava no se encuentra la marcada acidez del champagne

En los cavas es típico embotellar un coupage de vinos de una sola vendimia.
El Cava se elabora en un clima soleado con pocas lluvias

Resumiendo:
El champagne es francés (de la región de champaña) y el cava español ( la mayoría de catalán)

Los dos son vinos espumosos que se elaboran siguiendo el método "champagnoise", también llamado "método tradicional". Se llama así porque es originario de esa región francesa, pero es una técnica de vinificación

La denominación "champán" se reserva para los espumosos de la región de Champagne, consiguieron ese privilegio de denominación de orígen protegido tras un largo litigio judicial. Es por eso que los espumosos españoles no pueden denominarse así

"cava" no es una denominación geográfica; para inscribirse en su momento, las bodegas tenían que demostrar "tradición" en la elaboración de espumosos por el método tradicional. Así que hay bodegas de Alicante, Rioja, y una en Burgos, que están acogidas a la denominación "cava"

Actualmente esta denominación está cerrada, así que el resto de espumosos, sean de donde sean, se hagan con la uva que se hagan, se siga el método champagnoise o no, no pueden llamarse cava, si la bodega no está admitida en el registro de elaboradores.


Más del Cava

A diferencia de otros vinos que mejoran con el paso del tiempo, el cava puede consumirse en cuanto sale de la bodega. Es esencial preservarlo de la luz, en el lugar más fresco y a temperatura constante. Una buena sugerencia es mantener las botellas en el interior de la caja.

La temperatura: Debe servirse fresco, pero no helado, entre 6 y 8ºC. Debe evitarse la estancia prolongada del cava en el frigorífico para salvaguardar el sabor y aroma.

La temperatura de servicio debe alcanzarse de manera suave y para ello la mejor manera es sumergir la botella en una mezcla de agua y hielo. Nunca, nunca, deben añadirse cubitos de hielo a la copa.

 

La servilleta

-
Debe ser de tela y colocada a la izquierda con los tenedores o colocada sobre el plato con un doblez
  rectangular. No debe colocarse dentro de las copas, ni en  los aros y diseños que se utilizan para reuniones
  informales o familiares

 

 

                     
 
 


       


La copa se toma por su tallo (parte larga y fina), 
con los dedos índice y medio por el lado del frente, y el pulgar por el lado interior, y recogiendo los dos últimos dedos sin que lleguen a tocar la palma de la mano, excepto en copas de coñac que se toma por el cádiz  para calentar el contenido.

El pie está reservado para los expertos catadores.

 

    
    
       
  
                  
 
                      
 
 

Diseños y aros para ocasiones especiales informales o familiares, pero no de etiqueta

 

 

 

                          Cubiertos

 

     A- Tenedor para coctáil
     B-  Tenedor para postre
         

    C- Cuchillo para pescado
    D- Tenedor para pescado 

 

 

 

     
El arte de saber comer

La mesa es uno de los lugares donde más clara y prontamente se revela el grado de educación y de cultura de una persona, por cuanto son tantas y de naturaleza tan severa, y sobre todo tan fáciles de quebrantarse, las reglas y las prohibiciones a que está sometida.

No tomemos nunca asiento en la mesa antes que lo hayan hecho nuestros padres, o cualesquiera otras personas de mayor respetabilidad que nosotros, de quienes estemos acompañados.

Debemos situarnos a una distancia conveniente de la mesa, de manera que no quedemos ni muy próximos ni muy separados, y demos a nuestro cuerpo una actitud en que parezcan combinadas la naturalidad y la elegancia, sin inclinarnos hacia adelante más de lo que sea absolutamente indispensable para comer con comodidad y aseo.

No apoyemos nunca en la mesa todo el antebrazo, y en ningún caso pongamos sobre ella los codos en el momento de comer

No nos reclinemos en el respaldo de nuestro asiento, ni nos apoyemos en el de los asientos de las personas que tengamos a nuestro lado, ni toquemos a éstas sus brazos con los nuestros, ni estiremos las piernas, ni ejecutemos, en fin, otros movimientos, que aquellos que sean naturales y absolutamente imprescindibles. El acto de levantar los codos al dividir con el cuchillo la comida que se pone en el plato, o al tomarla con el tenedor para llevarla a la boca, es singularmente característico de las personas mal educadas.

Jamás nos pongamos de pie, ni extendamos el brazo por delante de una persona o hacia las que se encuentran en el lado opuesto, con el objeto de alcanzar algo que esté distante de nosotros, o de tomar o pasar un plato o cualquier otra cosa. Valgámonos en todos los casos de los sirvientes, o de las personas que se encuentran a nuestro lado, cuando éstas tengan muy a la mano lo que necesitemos.

Los cubiertos se utilizan en el orden desde afuera hacia adentro del plato, a medida que se vayan sirviendo los alimentos. El orden nos indica el plato que será servido

A la hora de comer, sea tan tan discreto como sea posible.
No apriete el puño alrededor de los cubiertos; sostenga el cubierto por el mango sin  llegar a la base

Hay dos maneras de manejar el cuchillo y el tenedor: al estilo Europeo y al estilo Americano.

Estilo Europeo:  El comensal no suelta los cubiertos en ningún momento. Procede a cortar con el cuchillo la carne o el alimento servido, normalmente un trocito cada vez y usa el tenedor con la mano Izquierda, con las púas hacia abajo, para pinchar el trozo y llevarlo a la boca

Estilo Americano: Se distingue porque el comensal corta primero unos cuantos bocados de alimento y deja después el cuchillo cruzado justo enfrente del plato. El tenedor se cambia entonces a la mano derecha. La mano izquierda se apoya en la rodilla mientras se está usando el tenedor. Por consiguiente, el comensal cambia estos cubiertos de una mano a otra tantas veces como precise a lo largo de la comida. Se recuerda que no debe cortar a un tiempo más de tres trozos.

La servilleta se toma y se desdobla sin sacudidas violentas como queriendo hacer arte de magia. Se coloca sobre el regazo, nunca como babero, y se utiliza para limpiarse sutilmente los labios después de comer o beber. No se debe utilizar para limpiar la copa, cubiertos, el sudor o sonarse la nariz .

Al levantarnos ya sea porque hayamos finalizado o por cualquier imprevisto, esta se debe doblar  ligeramente dejando a la vista el lado menos manchado, colocándose al lado derecho del plato


En la mesa no se usan mondadientes


En las mesas de etiqueta no está admitido elogiar los platos.

E
n la mesa no se hace jamás una segunda invitación para tomar de un manjar, y mucho menos de un licor. La persona que apetezca lo que le ofrecemos, lo aceptará desde luego; y si no lo acepta, es porque no es de su agrado, y sería de mal gusto comprometerlo a tomarlo.

Por supuesto lo más acertado es que el invitado cortésmente acepte lo ofrecido por lo menos probándola como consideración y agradecimiento

 






 
                     Palillos o mondadientes
           

En la mesa no se usan mondadientes. Es de mala educación llevarse un mondadientes a la boca, ni tampoco se deben llevar los dedos a la boca para remover algún trozo de alimento. Es de mal gusto para las demás personas ver hacer eso. Si tiene alguna molestia con un residuo de alimento, lo más conveniente es levantarse e ir al baño.

 























 

 
Corresponde especialmente a los dueños de la casa promover y fomentar la conversación de la mesa

En la mesa debe sostenerse siempre una conversación ligera y agradable, que mantenga constantemente viva la animación y la alegría de la concurrencia, y que esté exenta de toda palabra o alusión que en alguna manera sea impropia de las circunstancias. Están por lo tanto severamente prohibidas en ella las discusiones sobre toda materia, las disertaciones serias, las noticias sobre enfermedades, muertes o desgracias de cualquier especie, la enunciación, en fin, de toda idea que pueda preocupar los ánimos o causar impresiones desagradables.
 

Cuando la reunión es pequeña, la conversación por lo común es general; cuando es numerosa, cada cual conversa con las personas que tiene a su lado, pues para hacerse oír a una gran distancia sería necesario levantar la voz, y esto no está nunca permitido en la buena sociedad

Es una grave falta en los dueños de la casa, el empeñarse en hacer tomar a sus invitados mayor cantidad de licor que aquella que voluntariamente quisiesen.  Los invitados y aún los anfitriones deben ser moderados con los licores, así, se evitará situaciones subidas de ánimo que puedan llegar a hacer perder la dignidad

Nunca le pida a un invitado públicamente que pronuncie unas palabras en el brindis si no esta preparado ya que podría hacerlo sentir incomodo y lejos de disfrutar del momento podría hacerlo sonrojar.

   

 

Querer mantener un exceso de normas de protocolo al compartir la mesa, podría ser hasta incómodo para los presentes haciéndolos sentir en un ambiente demasiado rígido tornándose en desagradable, por eso es importante mantener la simpatía y el buen humor

Evite temas de conversaciones de política y religión ya que siempre habrán opiniones encontradas y la idea es compartir un momento agradable. Si alguien lo hace y observa tensión en los presentes, trate de desviar la conversación de manera jovial, sin perder las normas básicas de educación.

Las cenas sencillas pueden resultar tan brillantes como las ceremoniosas, cuando la señora de la casa sabe conducirlas con la ecuanimidad y sencillez que cuadra a las circunstancias. No deben imitarse en las cenas sencillas las costumbres y modas de los banquetes. Precisamente la carencia de protocolos y ceremonias es lo que hace más agradables las cenas de confianza.

Terminado un banquete, los concurrentes deben permanecer todavía en la casa media hora por lo menos, pues sería altamente impropio retirarse en el acto.

 

   
  Tomado de la Obra de Manuel Antonio Carreño
Manual de buenas costumbres y modales
 


 

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